
Craig Gillespie, experimentado director de comerciales de TV, debutó por partida doble en 2007 con sus dos primeros largometrajes: “Mr Woodcock” y “Lars y una chica de verdad”. La última, que es la que nos compete esta semana, es una excelente película dramática que, sin quererlo, despierta sonrisas en el espectador cuando en realidad son situaciones en el fondo muy tristes.
En el film, Ryan Gosling interpreta -de manera excelente vale decir- a Lars, un introvertido joven de pueblo que vive en la cochera de su hermano (Paul Schneider) y cuñada (Emily Mortimer). Lars tiene un trabajo regular pero evita relacionarse con sus compañeros e incluso con sus familiares cercanos. Presionado para que de una vez por todas forme una familia, Lars compra por Internet una muñeca tamaño real a la cual llama Bianca y presenta como su novia. Por recomendación de una doctora, su hermano y cuñada logran convencer a los vecinos para que sigan el juego de Lars y pronto, todo el pueblo trata a Bianca como un ser humano más. Seguir leyendo »
