Belén Rueda en Los Ojos de Julia, Critica de una nueva película que se estrena en España este próximo miércoles dirigido por Guillem Morales y con la producción de Guillermo del Toro, una película en la que colabora Canal+ y Antena 3 films.

Después de pasar una hora desde que he visto la película no he parado de pensar en lo mismo una y otra vez..¿Aporta algo esta película? ¿No debería Belén Rueda hacer algo distinto en el mundo del cine? Pues la verdad es que creo que no aporta nada nuevo, simplemente una película más, más de lo mismo..

En cuanto a la pregunta sobre Belén Rueda soy categórico, debe cambiar de registro, sufre el mayor estancamiento del cine español que jamás había visto. Una actriz que debería probar otro tipo de películas en las que haría un papel menos terrorífico, siniestro o misterioso.

A continuación puedes ver el tráiler de la película Los Ojos de Julia.

La película está bien, buena banda sonora, buena imagen, una escena de sangre curiosa que está bien para los amantes de la sangre en las películas…pero nada más :( creo que es una película más simplemente.

Los Ojos de Julia argumento de la película de Belén Rueda.

Los ojos de Julia nos cuenta la historia de una mujer con una enfermedad degenerativa en la vista y que investiga el suicidio de su hermana que también padecía esta dolencia en sus ojos. La protagonista (Belén Rueda que se apunta a todo lo que sean thrillers) va perdiendo la visión al tiempo que se verá acechada por los mismos temores que tuvo su hermana antes del trágico suicidio. La obsesión de Julia por seguir los últimos pasos de su hermana la conducen a cruzarse con una amenaza misteriosa que nadie más en su entorno parece percibir.

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11 comentarios
Cristina Durán comentó el 30.10.2010 a las 11:56 am

No he visto una mejor interpretacion que la de Belen Rueda en esta peli. Además hacia siglos que no veia una pelicula tan buena como ésta que da miedo de verdad y te mantiene enganchada desde el minuto uno hasta el final, no dejando de sorprender la cantidad de detalles que hacen que la pelicula no sea buena , sino buenisima. La recomiendo de verdad. Seguro que le dan un premio.Si no, al tiempo.

Claudi Etcheverry comentó el 31.10.2010 a las 11:26 am

Wall street: el dinero nunca duerme (aunque a veces, te haga dormir en la butaca) No vi la primera parte de Wall Street, o como me pasa a veces, apenas la recuerdo. Supongo que ésta segunda -con el financiero rapaz Gordon Gekko (Michael Douglas) como cenit de esta casta de sedientos de poder- debió de ser pensada como una continuación de la primera, aunque a juzgar por sus resultados, más parece una convalecencia. Stone hace lo que tantas veces veo: películas bien rodadas, bien iluminadas, bien actuadas, y que son la muda de un bicho que ya no está ahí, que ya se fue, películas vacías, pura metonimia visual, como los videoclips de música, esas cosas, colisión de imágenes disjuntas que alguien debe de haber dicho que resultan interesantes por su poder hipnótico, pero nada más. Y el espectador se queda de un palmo de narices ante esta especie de retrato docente con que quieren explicarnos lo que todos sabemos: la deriva corrupta y mareada del capitalismo salvaje, una sarta de mentiras elegantes con que esos ladrones de guante blanco y perlas cultivadas evitan eructar en público, pero nada más. El director se queda a medio camino, sin fuelle para lo uno ni para lo otro, una de cal y otra de arena para quedar bien con dios y con el diablo: mientras divierte a los arribistas y a los trepas que seguramente sueñan con encaramarse a esas alturas alguna vez a golpe de cinismo y sangre fría, recupera rasgos humanoides en estos mamarrachos de antología como carnaza para acallar las conciencias humanitarias. Pero resulta como en esos aparatos que son varias cosas a la vez, y el ingenio no funciona bien ni para lo uno ni para lo otro. Porque todavía queda gente que cree que la ideología no es material pornográfico y que uno puede filtrar la realidad con su cedazo, y el valor moral no está perimido. Incluso vestido de seda, un hijo de puta sigue siendo un hijo de puta y punto, aunque se perfume de éxitos, huela a caviar y se moje la sonrisa con champagne. El director hasta se atreve a creer que podría ser una película histórica que presente la crisis financiera en la era de Internet. Pero el trasfondo real no da para mucho, y los personajes se marean entre trazos no gruesos, sino simplemente inverosímiles. Para reforzar la empresa docente, apela a recursos de utilería, como las ventanas múltiples durante los diálogo telefónico, el fade en diafragma tan ‘70, la cámara móvil entre dos personajes, o el wobbling como refuerzo semántico para una escena de conflicto, o los golpes de zoom para decirle al espectador que tiene que darse cuenta de que el momento ha llegado a un clímax. Al final, es como los violines en los besos o un saxo de fondo ante una seducción de mujer, joder… Que el espectador ya es grandecito y sabe cómo vienen los bebés al mundo. Pero el clímax que se pretende mostrar no pasa allende un cierto cosquilleo y poco más. No se puede pasar de JFK a esto, aunque todos entendamos que por no ser otro halcón de Wall Street, el señor Stone tiene que ganarse las algarrobas y comer. Como documental, se lo disculparíamos, aunque ni siquiera explora que devolver dinero de los beneficios que rinde un dinero mal habido es caer en un marasmo moral entonces completo. Stone confunde sangre con sanguinario, pero debería imaginar que todavía, incluso ante el dinero, hay personas que verán la película teniendo cuatro cosas claras. Contenta con su papaíto, la nena también es una imbécil acrítica que sucumbe con 100 millones de verdes más o menos ante la seducción del retorno del padre perdido. Más que perdido, extraviado, digamos. No es que desconfíe de una remake por principio (incluso con el print-in-print de traer a Charlie Sheen a lo botox, tanto más lisito por comparación ante el apergaminado Michael Douglas que ya no puede esconder el código de barras del labio superior), pero es que la cinta se mete en un lío a dos aguas en que no logra optar ni por la alegría cínica y festiva de “Armas de mujer”, ni por la desmenuzada mirada de una película de análisis real. No se la puede perdonar por ingenua, porque en realidad, resulta zafia. Los trazos de los perfiles psicológicos son torpes y gruesos, con malos que se convierten en buenos y buenos que se pasan de bando, así, por arte de birlibirloque. Pero al final, el amor rezuma redención beatífica por todos lados y la metáfora bíblica de la vida nueva eleva la ecografía a la categoría de un nuevo icono celestial que debería colgarse ante la Virgen. La imagen de un feto puede con todo y con todos, mueve montañas y ablanda corazones de piedra. En realidad, más los reblandece y los reviene que otra cosa. Los macera. Con la crisis real, había material para hacer un passepartout de fondo muy rico, incluso sin moralizar. Pero todo es mueca, y de Wall Street se remeda lo que los burgueses admiran de las cocaine decisions sin tener los huevos para caer en ellas por moralistas. Stone pasa sin tocar nada de lo que le estaba tan a mano, y ni siquiera se detiene en perfilar los personajes. Da la impresión de que haya empezado terapia la semana pasada y está sorprendido con descubrimientos como el Edipo, las contrafobias, la empatía y la búsqueda de la identidad, pero parecen recetas de manual sin ningún tránsito personal. Es como si Woody Allen le hubiera soplado al oído de qué tenía que hablar para hacer una película psicológica. Pura fachada, o mejor, usando un símil de la arquitectura, pura cavity wall. El plano padre-nena-noviete resulta tan soso como superficial, y se sugiere una trama dramática que no supera la dosis crítica mínima y se queda por debajo de la superficie orlada de lágrimas de cocodrilo. No hay película: es una postal ni de finanzas, ni de perfiles psicológicos. Uno espera alguna observación aguda, con mala folla, algún gesto de derrota que pueda sentirse en serio y te sacuda. O de éxito, incluso aunque fuera injusto y en perjuicio de muchos, como en “El señor de la guerra”. Aquí todo es nada, salvo mostrar America como icono sagrado de los amantes del dinero y también de sus detractores. America es un símbolo, y Stone lo sabe en sus puentes, su urban landscape, sus calles y sus atardeceres en cámara rápida. Pero un hombre de la talla de Oliver Stone sabe de qué va el cine. Y se emplea con recursos de buen director, aunque la película se encarga de deshacerlos por contexto. Todo resulta craso: la relación de Louis y Jake, paternalismo puro y decepcionante (incluido beso del mancebo en la calva del provecto), en que parece que una relación filial tiene que ser necesariamente asimétrica y hueca. O toques de comunicación visual más de corto publicitario que de esta película, como esa toma -que no viene a cuento- en plena calle de una falda muy corta y con unos ojos estampados, con un yellow cab detrás para que el espectador recuerde que This is America… O el atrezzo del chico bueno y su melancolía para salvarse de no quedar contaminado en medio del ambiente malo… La metáfora de las burbujas en Central Park… La escena con los chinos, vista cien veces en que un exordio sorprendente salva al héroe con una deriva ingeniosa (esto ya lo vi, y es Melanie Griffith contando sus planes en el ascensor…). El propósito machacón de las frases clave para dar la idea de que unos aprenden de otros y que lo bueno y lo malo se contagia: “En toda regla”, frase que sirve de prenda de unión. Valga el slogan de Media Markt: “Yo no soy tonto”. Pero hay un rasgo psicológico en la peli que sí, es sorprendente, quizá el más sorprendente de toda la película. Mientras Stone no sabe cómo dirigir (¿digerir?) adónde van los tres de la película (a esta altura de la soirée la Sarandon quedó tirada en la cuneta hace rato), el espectador recibe una grata sorpresa. De mayor, Eli Wallach se parece cada vez más a Freud. Si eso hubiera inspirado acaso algún buceo, el doctor de Viena habría estado la mar de contento. Y los espectadores, ni te cuento.

mari comentó el 31.10.2010 a las 14:37 pm

Para mi, es una de las mejores películas que podido ver..muy buena actuación de Belén Rueda...

julian comentó el 01.11.2010 a las 10:15 am

Esta pelicula es una porquería. Sobresalto tras sobresalto a golpe de sonido estridente. Película sin argumento, simple, predecible... Sinceramente, gástate el dinero de la entrada en un bar. Le sacarás más provecho.

Miguel comentó el 01.11.2010 a las 23:33 pm

Que vergüenza de guion, de verdad, no para de insultar la inteligencia del espectador. Lastima el dinero que me gasté en la entrada, pero mas lastima me dá el que se hayan gastado dinero en hacer algo tan patetico. Creo que se les daria mejor hacer peliculas de risa porque esta tiene de cada golpe que vamos... Nota para el equipo de la pelicula: Cambiar de negocio que no haceis mas que dañar la imagen del cine Español

elena comentó el 02.11.2010 a las 0:15 am

La pelicula es verdaderamente mala, sin argumento,aburrida ,de un ruido insoportable que es lo unico que evita el dormirse.

jose comentó el 06.11.2010 a las 20:22 pm

vi la pelicula ayer y lo primero que pense al terminar fue que cambiaran el titulo a "La mierda de julia". el guion pesimo y mas previsible imposible.

Lola comentó el 08.11.2010 a las 14:33 pm

A mi me ha gustado muchisimo,me atrevo a calificarla mejor que psicosis(,desde mi modesta opinión de aficionada al cine)pero claro como no estamos en EE UU,hay gente que la califica como mierda,podian ser un poquito más respetuosos con el lenguaje por lo menos.Así le pasó en principio a mr Hitchcok,pero después rectificaron y para llegar a ser reconocida como una de sus mejores películas,cosa que espero suceda con los ojos de Julia.

Raquel comentó el 15.11.2010 a las 1:19 am

He visto la película hoy y me ha gustado MUCHÍSIMO. No entiendo las críticas tan malas (malévolas) que acabo de leer, puedo reconocer que no es una película muy innovadora, pero creo que tiene todo lo necesario para ser un film de terror tan bueno (casi) como Los Otros. Después de esta última y El Sexto Sentido, es la película de terror que más me ha gustado. Supongo que lo que le pasó a Elena realmente es que se durmió viéndola, porque de aburrida no tiene nada, te mantiene en tensión durante todo el tiempo, te hace saltar del asiento más de una vez, y alguna escena te pone los pelos de punta. Belén Rueda hace una actuación fantástica, nunca la había visto mejor. Así que en general tengo que decir que es una de las mejores películas que he visto últimamente, y me alegro de que pertenezca al cine español.

guimer marrufo comentó el 08.02.2011 a las 1:31 am

estoy a punto de ir a ver y pues ve comentarioas muy buenos pero los comentarios de julian,elena,miguel y jose, me hacenn dudar, pero debido a lo opuesto de cada comentario me arriesgare a verla, luego comentare a ver que tal, espero no tirar mi dinero.

Cristina Duran comentó el 10.02.2011 a las 12:40 pm

ES buenisima y original, y mira k ami el cine español no es mi preferido, pero ésta se convirtio desde que la vi en una de mis peliculas favoritas. vela y en el cine k merece la pena¡¡¡ si no pq aun esta en el cine cuando casi todas duran 2 o 3 semanas? esta ya lleva meses y meses, nada mas k por eso tiene k ser realmente buena.

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