cartel-de-cosas-que-perdimos-en-el-fuego.jpg

Hace algunos meses hablamos de “Cosas que perdimos en el fuego”, una película dirigida por Susanne Bier y protagonizada por Halle Berry y Benicio del Toro que prometía ser una especie de montaña rusa emocional, con subidas y bajadas, a veces leves, otras precipitadas. Y es cierto. Es eso. Pero en clave de melodrama.

Algo que debemos mencionar antes que nada, es que se trata de una película madura, o al menos para gente madura. Lidia con dos grandes temas que se hacen presentes desde su primer tráiler: la pérdida de un ser querido, y la adicción a las drogas.

El tratamiento que se le dedica en pantalla a estos dos grandes tópicos, muy solicitados por los cineastas y las audiencias del nuevo milenio, es bastante duro. Bier gusta de usar una técnica que puede volverse muy pesada de a momentos, y es el plano detalle de los ojos. No un primerísimo primer plano, sino un plano detalle, muy cerrado, sobre los ojos de los personajes mientras son presas de un momento que los supera, un vacío emocional que los asfixia.

Y esta técnica es usada mismo cuando el esposo de Audrey (Halle Berry) muere, que cuando Jerry (Benicio del Toro) se regodea en el patetismo de su adicción. El golpe bajo no se hace esperar. Pronto, Audrey y Jerry tendrán oportunidad de regodearse en su dolor y llorar la muerte de Brian Burke (David Duchovny).

En pocas palabras, buenas actuaciones, de a momentos, un guión melodramático, casi siempre, una dirección que apunta al golpe bajo, una temática seria y para gente centrada y madura.

Etiquetas

Categoría Cine, Críticas, Drama, Estrenos, Películas

0 comentarios

Publicado por

Deja tu comentario en este artículo

0 comentarios

Redactar un nuevo mensaje




Categorías