
Shrek: Felices para siempre, estreno de la semana, crítica. Shrek y Fiona tienen una familia feliz: tres hijos, una ciénaga acogedora, unos amigos inseparables y una rutina familiar que se repite día tras día… para siempre. Shrek echa de menos sus tiempos de ogro temido y solitario, cuando podía hacer lo que le daba gana sin tener obligaciones ni deberes familiares, sin ser el ogro de feria al que ya nadie teme. Alguien le propondrá un regreso momentáneo al pasado.
El estreno de Shrek en 2001 supuso la respuesta de DreamWorks a Pixar tras el enorme éxito de Toy Story (1995) y Toy Story 2 (1999), cuyos estrenos habían supuesto un enorme vuelco al cine de animación y a la temática infantil y conservadora que Disney había estado dominando durante décadas.
Shrek era una inteligente mezcla de cuento de hadas puesto al día con humor para adultos y revisión políticamente incorrecta de la visión clásica de los cuentos para niños. Baste recordar para ello a esos dulces pajaritos que revientan en medio de su dulce gorgoteo por obra y gracia de la fuerza pulmonar del canto de Fiona, deshaciendo el momento tierno que se había visto tantas veces en las películas de Disney.
Abierta la brecha de la franquicia con el primer Shrek y situada DreamWorks como una de las compañías punteras en animación gracias a los excelentes resultados técnicos que se podían observar en la recreación de los gestos y caras de la expresión del ogro en todas sus facetas, llegó el momento de explotar la serie.
Shrek 2 y Shrek 3 (o Shrek, el tercero) incidieron en la eficaz fórmula de temática para niños y adultos, con unos personajes de cierta complejidad y un aumento de la coralidad en las historias que permitían al público de varias edades buscar las referencias de las historias infantiles que conocían. La figura de Fiona, con la voz de Cameron Díaz, seguía siendo un personaje relevante y significativo de las tramas, erigiéndose en un arquetipo de personaje femenino que luego han seguido otras películas, no sólo de animación. La aparición de un nuevo personaje, El Gato con Botas, con la voz de Antonio Banderas, aportaba otro punto de humor cínico a la historia, a la vez que anunciaba una nueva serie de películas con él como protagonista.
Una vez agotada la temática completa de los cuentos de hadas y sus variantes en la tercera entrega, se planteaban muchas dudas acerca de cómo continuar las aventuras de Shrek y Fiona una vez casados, con tres hijos y dominando el reino de Muy Muy Lejano. Ya se habían escrito tres finales felices y con música por lo que el modelo parecía agotado. Sin embargo, la aparición del 3D ofrecía una oportuinidad inigualable de ver al bueno de Shrek en todo su esplendor infográfico y de demostrar, una vez más, que DreamWorks sigue siendo una de las compañías líderes en cuanto a animación se refiere.
La primera reunión de los guionistas Josh Klausner (Shrek 3) y Darrem Lenke parece que dió con la clave: “¿y si hacemos volver a Shrek al pasado y nada de lo que ha vivido ha sucedido realmente?” Así, al modo del clásico ¡Qué bello es vivir! (Frank Capra, 1946), Shrek se ve sometido a ver su presente si él no hubiera existido y nunca hubiese rescatado a Fiona de la Torre del Dragón donde vivía encerrada y sometida a su hechizo.
Hastiado de su vida madura de adulto responsable, Shrek decide firmar un mágico acuerdo con Rumpelstilskin, otro personaje sacado de los cuentos clásicos alemanes de los Hermanos Grimm, por el que intercambiar un día feliz de soltería y libertad por un día cualquiera de su pasado. Lo que no imagina Shrek es que las intenciones de Rumpelstilskin son destruir su pasado para que nunca rescate a Fiona y poder adueñarse del reino de Muy Muy Lejano.
Shrek, desolado al comprobar como su vida ha desaparecido, como Fiona, sus hijos y sus amigos no le reconocen o no existen comprende la lección recibida: no reconocemos el auténtico valor de lo que tenemos hasta que sufrimos su pérdida. El problema es que Shrek dispone un único día para conseguir la única cosa que le hará deshacer el hechizo: un beso de amor verdadero de Fiona, quién ahora ni le conoce.
La trama se desarrolla con mecánica y exacta precisión en la que se van cumpliendo los pasos necesarios para el entretenimiento del público e incorporando a la trama a los distintos personajes que conocemos de las películas anteriores para completar el disfrute de los espectadores. Pero donde se constata un esfuerzo narrativo y un logro especial en esta nueva y última entrega de Shrek es en las secuencias que muestran el hastío y la desesperación en la que puede desembcoar una vida marital en apariencia feliz pero que esconde la profunda insatisfacción de quién no puede hacer ni ser ni siquiera durante diez segundos quién realmente es. Es aquí donde los guionistas han demostrado que conocen la naturaleza humana de un modo muy, muy cercano.
Por lo demás, la película responde a la tónica de excelencia técnica que han presentado sus predecesoras, con una mezcla de sencillez gráfica y clasicismo en los escenarios frente a la extraordinaria calidad en los detalles y rostros de los personajes. El efecto 3D no viene más que a reforzar ese aspecto, resaltando con especial viveza los primeros planos de este ogro, ya para siempre, inolvidable.
Etiquetas Antonio Banderas, Antonio Banderas Gato con Botas, Antonio Banderas Shrek Felices para siempre, Cameron Díaz Shrek, Cameron Diaz, Cameron diaz Fiona, Cameron Diaz películas, cartel Shrek: felices para siempre, Mike Myers, Mike Myers peliculas, Mike Myers Shrek, Película Shrek: felices para siempre, Películas, Shrek, Shrek 4, Shrek forever after, Shrek: felices para siempre
Categoría Animación, Cameron Diaz, Cine, Críticas, Estrenos, Fotos, Películas, Trailers
3 comentarios
Publicado por
Chema[...] 3. Shrek: Felices para siempre, estreno de la semana, crítica en Películas [...]
[...] [...]
Hola soy Azul y tengo 10 años!!!Me encanta Shrek aunque todavia no vi Shrerk 4 quiero verla en Cine!!!besos