
Rubina Ali prefiere a Bollywood. También la comida hindú. Y los cuentos que le hacía su abuela. Y los tatuajes. Y sonreír. Y escribir.
Ahora, cuando muchos hablan de ella, Rubina lo reafirma: no le gusta Hollywood. Sí, le gustan las piscinas de los hoteles, las sábanas limpias, el helado de fresa o la ropa que le ha regalado su “tío” Danny Boyle.
Pero a Rubina, que prefiere Bollywood, no le gustan las chabolas, ni pasar hambre, ni llorar de incertidumbre. Tampoco leer, no le gusta leer. No le puede gustar: ella, una de las protagonistas de la multipremiada película “Slumdog Millionaire”, de Boyle, ha entrado de lleno en ese mundo -contradictorio, extraño, reservado- del cine, del éxito rápido, de la fama.
Ella, una niña de 10 años que quiere (además de una casa decente) ser actriz, pero también intuye que debería estudiar, ha sabe lo que es ahorrar: mantuvo durante muchos meses intacto los 400 euros que ganó en “Slumdog Millionaire” hasta que su padre se cayó de una escalera. La operación fue un éxito.
Sí, Rubina prefiere Bollywood. Prefiere su colorido, sus actores (Salman Khan y Priti Zinta, son los preferidos), sus canciones, sus bailes, la moda que impone, los sueños que vende… quizás como Hollywood.
Esta pequeña actriz india vive su sueño. ¿Despertará? ¿Logrará vivirlo?
Etiquetas actriz india, Bollywood, Rubina Ali, Slumdog Millionaire
Categoría Actores, Bollywood, Reflexiones
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Lino